Ya Nada es lo Que Era
.: Instantes de lucidez en un tiempo a contramano :.
10 de febrero de 2011
...y zapatos de goma.
18 de octubre de 2010
... que el amor es eterno mientras dura ♫
♪
que escriben en canciones
el trazo de una estrella.
Cartas que nunca se envían.
Botellas que brillan
en el mar del olvido.
Nunca dejes de buscarme
la excusa más cobarde
es culpar al destino...
♪
25 de agosto de 2010
La forma en que me ves ♫
19 de agosto de 2010
Circularidades
Él llega un par de minutos después. Camina con la mirada hacia el piso hasta que sus pies llegan al umbral. Ahí levanta entonces la mirada y siempre igual, me sonríe, me saluda y me pregunta: "tocaste ya?". Sonrío y les respondo que sí, cómplice. Automáticamente después prende un pucho, acomododa su espalda contra la pared de la entrada, y así se queda. Dos, tres, cuatro, diez minutos, hasta que por fin alguien baja a abrir. Siempre me pareció triste. Antes, ni siquiera sonreía. Ni saludaba. Con el tiempo, el saludo y la pregunta de rigor se convirtieron en un ritual pactado para cada miércoles. No hay más interacción que esa, no hay más diálogo, y tampoco hay más miradas. Cada uno permanece esos minutos en su limbo interno, pensando vaya uno a saber en qué cosas. Y yo ayer pensaba... me preguntaba en realidad: cómo se llama? Tiene cara de Sergio. Trato de imaginar dónde trabaja, en qué trabaja.. si es casado, si tiene hijos...y qué hace acá, parado mirando al vacío existencial de nuestras vidas en una esquina tan poco pintoresca, tan sucia, tan común sin embargo. Y me encuentro armando hipótesis incomprobables cuando de repente escucho el típico ruidito de las llaves que vienen a abrirme. Entro, siempre yo primero. Saludo y subo, y él me sigue detrás. No hay despedidas. Simplemente subo y entro al departamento sin mirar hacia atrás. Hasta el próximo miércoles.
30 de julio de 2010
Qué diría Silvio de mi?
Cuando era más joven era menos cobarde. Ahora parece como si los años hubieran robado parte de mi inconsciencia natural. Como si algo de toda esta locura de crecer dispusiera casi por decreto que los adultos asumen menos riesgos. O no, pero al menos la decisión que nos permite tomar esos riesgos se demora más, se mastica más, se evalúa, se analiza desde todos los angulos posibles, se debate, se psicoanaliza, se terapiza (si es que eso existe). Fui perdiendo el impulso, la impulsividad, un poquito de desenfreno adolescente que se quedó en el cambio de década. Si antes fui capaz de irme a las 6 de la mañana en bondi a buscar a un tipo que no conocía a la puerta de su laburo, bañada en perfume. Si a los 12 años pude confesarle a mi entonces gran amor, llorando y abrazándolo frente a más de 3 testigos que me gustaba, que lo quería, que me perdonara (por una boludez, claro)... y el pobre pibe -todavia un año menor que yo- no entendía nada, y sólo se limitaba a abrazarme y decirme que estaba todo bien.
Antes las consecuencias me pesaban menos, como las decisiones, como el pasado. Pero cada tanto....cada tanto pasa que algo de repente se rompe en algún rinconcito dentro mio. Algo que no sé exactamente qué es, pero que habilita una vía de escape rápida a esos impulsos reprimidos y dormidos que pugnan por salir a la superficie. Anoche fue uno de esos momentos. Quizás porque llovía, porque desde mi cama podía escuchar los truenos, o simplemente porque por acumulación las cosas solitas empiezan a surgir.
Y hoy, habiéndose frustrado mi impulso inconsciente de vómito emocional noctuno, veo en cada esquina lluviosa la posibilidad de un encuentro de esos que sueño alguna que otra noche, muy cinematográfico, muy poco real. Muy poco real porque es de día nuevamente, y el impulso inicial perdió fuerza, motivación, y yo perdí el coraje y me vestí de cobarde otra vez.
Será cuestión -nuevamente- de desempolvar el disfraz de valiente, y salir a tropezar.
27 de julio de 2010
Pensar para no pensar
Y al salir, la cosa puede variar. Puede sobrevenir una incontrolable necesidad de caminar sin rumbo determinado para acomodar ideas, con el entrecejo fruncido y la mirada casi casi perdida, o bien puedo recurrir urgentemente a los auriculares para apagar algún que otro grito que prefiero no escuchar.
Y hoy.. hoy no fue ninguno de los dos. Hoy simplemente esperaba en la parada del bondi, muy despeinada para variar (porque el diván despeina) cuando un vientito practicamente primaveral se empeñaba en desacomodar los pocos pelos que todavía se mantenían en su lugar. Y ahi pensaba que casi es agosto, que casi termina el año, que está empezando a hacer calorcito, que me gustaría que lloviera, que tengo ganas de bailar, mucho... pensaba, qué sé yo, en cosas... todas esas cosas en las que la gente piensa para evitar realmente pensar en aquellas cosas en las que tiene que pensar.
12 de julio de 2010
Cualquier similitud con la realidad es mera coincidencia.
- Y nada, qué sé yo…No pasó nada.
- Bueno, pero te gusta.
- Y si, un poco me gusta.
- Y hay onda?
- Y yo qué sé? Puede ser… es imposible saberlo.
- Pero no te tira ninguna punta? nada?
- No sé boluda, no sé tratar con personas normales.
- Normal? Jajajajaja. Desde cuando te gustan los tipos normales?
- Desde ahora parece.
- No es un perrito rengo?
- Por ahora no ha demostrado serlo… pero viste que es cuestión de tiempo también. Si no es rengo, ya le voy a quebrar una gamba yo.
- Jajajajajaajaj, qué boluda!
- Y… es que sí, es la única opción que queda por comprobar, para determinar qué tan cagada estoy.
- Y la psicóloga qué dice de tus cachorros rengos?
- Que tengo que des-obsesionarme. Todavía no sé si me sale o no.
- Des-obsesionarte con qué?
- Con tratar de salvar al mundo, un gil a la vez.
- Jajajajajaja. Igual ya neutralizaste un par de giles.
- Todas lo hemos hecho. Preparamos hombres para que encuentren su criptonita urgente y dejen a la humanidad seguir su curso.
- Claro. En realidad somos como la versión femenina de Mr. Músculo si lo pensás.
- ¿?
- Vamos por la vida limpiando desastres ajenos. Le dejamos la cocinita lista para que construyan una vida feliz. Y nos vamos buscando otro chiquero para limpiar.
- Vos creés que todas las mujeres son tan pelotudas como nosotras? O tendrá que ver con algún factor que desconocemos?
- Yo creo que todas fueron así de pelotudas en algún momento, pero nuestro rasgo característico es la perseverancia, sin lugar a dudas.
- Y si…
- Y existirá la posibilidad de que no le quiebres la pata al perro?
- Cómo saberlo? Tengo que domesticarlo antes.
- Se dejará?
- Volvemos a la misma respuesta: no sé! Cómo mierda piensa un pibe normal? No es mi target. Estoy acostumbrada a eternos adolescentes que piensan como si acabaran de volver de su viaje de egresados y les durara la resaca. Saber cómo piensa este pibe sería invertir mucha creatividad.
- Es un terreno no explorado, jajajaja.
- Todo es interpretable aparte. Puedo pensar que me dice tal cosa porque en realidad es tímido y no se anima a decirme tal otra, que me tira preguntas porque en realidad me está tanteando, que desconfía de su suerte y por eso no atina a nada… o que tenemos buena onda porque él en realidad es gay y se acercó a mí porque sabe que estoy a favor del matrimonio entre gente del mismo sexo. Es un amplio abanico de posibilidades.
- Hay pruebas de que no es gay?
- No
- Pero parece?
- No, tampoco.
- Tenés fotos? Te digo de toque.
- Si, perá…Ahí está, es ese.
- …
- …
- Boluda, encima está bueno! Por algún lado renguea, es fija.
~ La piba no entendió nada. O lo entendió todo. Lo sabremos en el próximo capítulo. ~
Para algo existe la terapia!
(Un saludo a mi psicóloga que me está mirando!)
~ ~ ~
Glosario:
Síndrome del perrito rengo: Dícese del síndrome que aqueja a determinadas mujeres que sienten la irrefrenable necesidad de enamorarse y entablar relaciones amorosas con especimenes con las más variadas patologías, en distintos grados. Las mismas pueden ir desde problemas vinculares con la progenitora hasta traumas de la infancia y algún que otro traumita sexual. [Si aún no está en ningún manual, debería estarlo]
Teoría de la Neutralización: Cuando 2 pelotudos de distinto sexo andan sueltos por el mundo complicándole la existencia a diversas personas a lo largo del tiempo, y finalmente la alineación de los planetas consigue emparejarlos, decimos que se han anulado por potencias destructivas. Dos discapacitados emocionales que se anulan mutuamente evitando así sufrimiento a terceros. Un golazo.